Las cinco verdades incómodas que arroja la más dramática encuesta CEP en un cuarto de siglo

Los resultados del sondeo muestran lo que parece ser un fracaso irreparable del "Proyecto Bachelet".
Las cinco verdades incómodas que arroja la más dramática encuesta CEP en un cuarto de siglo
Nacional , Sábado 20 de agosto de 2016 a las 08:52 horas

Entre la multitud de datos que entregan las 68 páginas del estudio nacional de opinión pública realizada por el Centro de Estudios Públicos (CEP) se develan, al menos, cinco verdades incómodas para la clase política del país, especialmente para el Gobierno –que arrojó la peor aprobación para un gobierno desde 1990, 15%-, la oficialista Nueva Mayoría pero también para la oposición.

El fracaso del "Proyecto Bachelet"

Cuando Michelle Bachelet renunció a ONU-Mujeres en marzo de 2013 para ser candidata presidencial, tenía un 64% de aprobación en la encuesta CEP de agosto de ese año, 19 puntos por encima del segundo en el ranking político, el entonces precandidato oficialista Laurence Golborne, que tenía 45%.

Ahí comenzó el segundo tiempo del fenómeno Bachelet, que fundó la Nueva Mayoría con la incorporación de los partidos Comunista y Humanista, y que lanzó un ambicioso programa de reformas que buscaba alejarse del legado de la Concertación tras haber obtenido la Presidencia con el 62% de los votos.

El adjetivo que mejor describió dichas reformas tributaria, educacional, laboral y constitucional fue el de la "retroexcavadora" del senador Jaime Quintana, ya que la "paliza" electoral que le dio la Mandataria y la NM en las elecciones presidenciales y parlamentarias de 2013 a la oposición, le permitían aprobar las reformas sin necesidad de los votos opositores, como había ocurrido generalmente desde el retorno de la democracia.

Sin embargo, la crudeza de esta encuesta para la Mandataria es que pulveriza el fenómeno Bachelet, ya que su gobierno quedó como el peor, por partida doble, desde que Augusto Pinochet entregara el poder en 1990.

Ello por el 15% de respaldo y el 66% de rechazo, el más alto desde entonces, y también porque su gobierno es el único que saca nota roja en la evaluación de las seis administraciones, con 3,31 puntos. El gobierno de Patricio Aylwin recibió 4,43 puntos, el de Eduardo Frei Ruiz-Tagle 4,08 puntos, el de Ricardo Lagos 4,21 puntos, el anterior de Bachelet 4,76 puntos –el más alto- y el de Sebastián Piñera obtuvo 4,43%.

Además, todas las áreas de gestión de su gobierno medidas obtienen también nota roja: crecimiento económico un 3, transporte público 3, empleo y educación 3, inflación 2,7, salud 2,84, control de la corrupción 2,31 y delincuencia 2,1.

Para peor, cuando a los encuestados se les pregunta respecto del futuro, su visión es pesimista: no creen que las cosas vayan a mejorar, ni para ellos ni para el país. La gente parece haber perdido la fe en esta administración.

El oficialismo sin figura presidencial nítida

La segunda verdad incómoda que arroja la CEP es que la Nueva Mayoría no tiene una figura presidencial relevante, ya que sus principales líderes políticos que han mostrado interés en ser candidatos, como Ricardo Lagos Escobar, Isabel Allende y José Miguel Insulza aparecen con una intención de voto del 5% y 1% ante la pregunta de ¿quién le gustaría a Ud. que fuera la o el próximo presidente de Chile? Adicionalmente, ninguno de los tres supera en evaluación positiva el 35%.

A ello se suma que no necesariamente es una buena noticia que el político mejor evaluado sea el periodista y senador independiente cercano a la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, con 44%, pues la inclinación de los consultados hacia su persona como figura presidencial registró apenas 1%, inferior, incluso, al empresario Leonardo Farkas (3%).

La DC es otro partido particularmente dañado, ya que su figura mejor evaluada está alejada de la política, la ex ministra Mariana Aylwin, con 27% de apoyo y 35 de rechazo, seguida por la presidenta del partido Carolina Goic, también con 27% de respaldo pero 39% de desaprobación.

Otros líderes emergentes en el PPD, como el senador Ricardo Lagos Weber y la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, vinculada en el caso SQM, también tienen baja aprobación, con 29% y 27% respectivamente.

Así las cosas, la súbita aparición de Alejandro Guillier no es necesariamente una buena noticia para el oficialismo, ya que confunde el escenario. ¿Será lo correcto poner todas las fichas en él, pese a que es un verdadero "experimento político" como alguna vez lo fue Laurence Golborne para la derecha? ¿O será mejor idea concentrarse en Ricardo Lagos, pese a que aún tiene un apoyo bajo, pero que es una marca probada?

Sebastián Piñera: el primero en la lista de presidenciables, pero con un 14% de las preferencias.

Se esperaba mucho conocer los resultados de esta encuesta CEP porque históricamente la figura presidencial que ha aparecido en el primer lugar a 15 meses de la siguiente elección, como es en este caso, finalmente se transforma en Presidente de la República. Ocurrió con Sebastián Piñera en la encuesta CEP de julio-agosto de 2008 y también con Michelle Bachelet, en el sondeo realizado durante los mismos meses de 2012.

Es por eso que resultaba relevante saber qué político ganaba las preferencias ante la pregunta ¿quién le gustaría a usted que fuera el próximo presidente de Chile?

Y pese a que Piñera aún no formaliza su intención de volver a La Moneda, en las respuestas a esta pregunta el ex mandatario aparece en el primer lugar de las preferencias. Si bien el 14% podría interpretarse como un número relativamente bajo, comparado con el 50% que obtuvo Michelle Bachelet frente a esta misma pregunta hace cuatro años, Sebastián Piñera aparece muy por encima del siguiente presidenciable en la lista. El ex Presidente Ricardo Lagos Escobar, quien tampoco ha decidido si va a estar en la papeleta, hoy tiene sólo un 5% de las preferencias.

Según el coordinador del CEP, Ricardo González, la elección presidencial de diciembre de 2017 es un tema que la ciudadanía aún no tiene definido. En radio Duna señaló que "el escenario está muy abierto, no hay decisiones explícitas. En 2008 y 2012, en esta misma época, las personas que respondían que no sabían aún quién les gustaría que fuera su próximo presidente de Chile, eran muchas menos que ahora. Hoy esa cifra llega a un 62%". En la encuesta similar a la publicada este viernes, en agosto de 2012, el 36% no sabía o no contestaba sobre quién sería el próximo Presidente, pero el 49% sostenía que sería Bachelet.

El dato que podría interpretarse como favorable para Sebastián Piñera en la carrera presidencial es que, según la última encuesta CEP, en Chile Vamos hoy prácticamente el ex mandatario no tendría contrincante. El otro presidenciable de la centro derecha que aparece mencionado es el senador Manuel José Ossandón, aunque sólo con un 2% de las preferencias. Otros nombres como José Antonio Kast, Francisco de la Maza o Felipe Kast no aparecen en las respuestas presidenciales.

Otro dato interesante es que si bien un 62% de los encuestados manifiesta que no sabe quién le gustaría que fuera el próximo Presidente, esa cifra es muy cercana a la abstención de la última elección presidencial (58%). Entonces, en un universo electoral similar al de 2013, Sebastián Piñera hoy ganaría con holgura la próxima elección presidencial. Ricardo González, del CEP, asegura que de ese 62% "lo más probable es que un gran porcentaje no van a ir a votar".

El ex Presidente Sebastián Piñera apareció segundo en el ranking de políticos con mejor evaluación -37%- y un rechazo de 32%, similar al del diputado Giorgio Jackson e inferior al del diputado magallánico Gabriel Boric, lo que es un excelente resultado para él, ya que desde que dejó el gobierno se ha mantenido liderando entre los cinco políticos con mejor evaluación.

Finalmente, ante la pregunta de "independiente de lo que Ud. prefiere, ¿quién será el próximo presidente de Chile?" El 20% dijo su nombre, 15 puntos más que Ricardo Lagos Escobar, que obtiene apenas 5%. Sin embargo, un abrumador 70% dijo que no sabe o no contesta.

Así, si bien el comienzo de la carrera presidencial sitúa a Piñera en la "pole position", está aún muy lejos de poder cantar victoria.

Políticos arriesgan ser elegidos con escasa representatividad

La representatividad es el gran tema que se ha instalado en la política chilena, en especial desde que con el voto voluntario de 2012 el número de electores ha descendido bruscamente en las cuatro elecciones que se han realizado.

Ello llevó, por ejemplo, a que Bachelet ganara con una abstención del 58%, ya que 6,8 millones de personas no fueron a votar, cifra superior a los 6,6 millones que sí acudieron a las urnas.

En esta encuesta CEP el fantasma de la abstención se mantiene muy vigente, ya que para las próximas elecciones municipales de octubre próximo el 41% respondió que no irá a votar o probablemente no, y apenas el 27% que sí irá. En cambio, en la misma encuesta de agosto de 2012, el 50% dijo que "sí, con toda seguridad" iría a votar en las elecciones municipales de ese año y el 26% dijo lo contrario.

A ello se suma el desprestigio político, en medio de las investigaciones judiciales por el financiamiento irregular, ya que el 80% de los encuestados opina que "bastante o casi todos" los políticos chilenos están involucrados en actos de corrupción, el registro más alto desde que se hace la medición. En 2006, por ejemplo, esas dos categorías sumaban 41%, es decir, la mitad.

Precisamente para abordar el impacto del voto voluntario, el CEP realizó la investigación "Cambios en la participación electoral tras la inscripción automática y el voto voluntario", de Loreto Cox y Ricardo González, quienes encontraron sorprendentes resultados.

La investigación detectó, por ejemplo, que 1,3 millones de personas fueron a votar por primera vez en 2013, cifra que casi cuadruplica los cerca de 354 mil que lo hicieron en la elección de 2009. En contrapartida, 2,6 millones de electores inscritos en el padrón histórico decidieron no votar, cifra que triplica los 900 mil que se abstenían, en promedio, en elecciones anteriores.

Los temas de la elite no son los temas de la gente

"Esta es la encuesta que refleja más pesimismo por parte de la ciudadanía". Así ha definido el coordinador del CEP, Ricardo González, los datos entregados ayer. En Radio Duna señaló que "lo que la gente percibe desde hace un par de años con respecto a las instituciones es muy malo, producto de los escándalos vinculados al financiamiento irregular de la política y al uso de la influencia del Estado para conseguir favores. Es una sociedad, un electorado, que está desideologizada. Quiere mejoras para su vida cotidiana, mejorar la salud, crear más empleo, mejor educación, combatir la delincuencia, situaciones no se han enfrentado de buena manera. La gente necesita que el Presidente resuelva los problemas del país".

Esta sociedad sin ideologías se ve reflejada en los números. Por ejemplo, las grandes reformas estructurales que plantea el gobierno no son bien evaluadas por la ciudadanía. En un rango de 1 a 10, el 51% califica la reforma laboral con nota 1 a 4 (muy negativa) y sólo un 7% la considera muy positiva (7-10). El 15% no sabe o no responde.

Con respecto a la reforma educacional, en tanto, un 56% la considera muy negativa, y sólo un 7% cree que es muy positiva. No sabe o no responde, un 12%. "Las reformas están muy mal evaluadas y eso contribuye a generar esta mala evaluación del gobierno", señala Ricardo González.

Los tres problemas prioritarios para la ciudadanía son la delincuencia (52%), la educación (34%) y la salud (36%). Sin embargo, dentro de las notas más bajas que la gente le da al gobierno son precisamente la delincuencia (2,1), la educación (3,02) y la salud (2,84), además del tema de la corrupción (2,31).

Esta sociedad desideologizada se manifiesta también en la escasa sintonía con los dos grandes bloque políticos: mientras Chile Vamos se mantiene con un 10% de aprobación, la Nueva Mayoría baja a un 8%, el peor nivel histórico de la centro izquierda desde el regreso de la democracia. En el inicio de este gobierno, la Nueva Mayoría partió con 30 puntos de aprobación y Chile Vamos con 20 puntos.

Se preguntó en la encuesta CEP cuáles son las tres tareas más importantes que debería abordar el próximo Presidente apenas asuma su gobierno. Las respuestas fueron mejorar la salud (60%), crear más empleo (51%), mejorar la educación (46%) y combatir la delincuencia (43%). Estas cifras ciudadanas contrastan con temáticas políticas muy recurrentes en los últimos meses: dar más igualdad de oportunidades, con un 17% de las preferencias y asegurar más igualdad de ingresos, con sólo un 11%.

Finalmente se consultó en la última encuesta CEP "¿cuál debería ser la primera prioridad del país?". La gente respondió la delincuencia (44%), el desarrollo económico (32%) y la atención de salud (30%). Por contrapartida, las pensiones aparecen con un 16%, una nueva Constitución con sólo un 15% y la gratuidad para los estudiantes de educación superior, con un 10% como primera prioridad de la ciudadanía.

REPORTAJE Y ANALISIS DE ELLIBERO.CL

PURANOTICIA

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