Venezuela: Imawarí Yeutá, quizás la cueva más grande del mundo

Hay salas que miden 130 metros de ancho por 200 de largo.

Jueves 11 de abril de 2013 a las 14:09 horas


Internacional

 

Fue descubierta en marzo pasado -el equipo multidisciplinario conformado por venezolanos e italianos -  y podría ser la más grande de su tipo en el mundo.  La cueva se ubica en la cara este del Auyantepuy, mirando al valle de Kamarata y al valle de Kanavayén, en la Gran Sabana, al sureste de Venezuela.

 

El espeleólogo venezolano Freddy Vergara no oculta su emoción ante la maravilla cromática que testificaron sus ojos en marzo.

 

 No es un lugar cualquiera: se trata de una cueva de cuarcita -un tipo de formación rocosa de alto contenido de cuarzo- en las profundidades del tepuy, una estructura geológica en forma de meseta muy típica de la zona, a unos 1.500 metros por encima del nivel del mar. No es la primera formación de este tipo que se descubre. Ya en la década de los años 70 fueron halladas otras similares en los tepuyes Autama o Sarisariñama.

 

La cueva fue llamada Imawarí Yeutá, nombre indígena que designa a una especie de duende y protector de la montaña en la mitología de la etnia pemón.

 

El espeleólogo explica que lograron topografiar un total de 15 kilómetros con 450 metros, aunque -según sus cálculos- la cueva podría tener unos 25 kilómetros en total. Hay salas que miden 130 metros de ancho por 200 metros de largo.

 

La formación rocosa de los tepuyes es de piedra compacta, las más fuertes y antiguas de todo el planeta, explica Vergara. Tanto así que hasta hace unas décadas en la comunidad científica se pensaba que con este tipo de roca, la cuarcita (un tipo de sílice), no se formaban cuevas. Es muy dura, muy compacta y fuerte en su estructura, prácticamente cristales. No se erosiona tan fácilmente con el agua. Sólo para dar una idea, Vergara dice que si la erosión de cien metros de carbonato de calcio, una cueva común,  toma cien años, el cuarzo se erosiona un metro en un siglo.

 

Sin embargo, en el caso de Imawarí Yeutá, se trata de una cueva de origen bacteriológico. -"Se producen por la acción de bacterias extremófilas (que viven en condiciones extremas), que de cierta forma logran debilitar el núcleo de la cuarcita, lo arenizan y hacen que se erosionen y formen estas estructuras maravillosas, vivas"-.

 

Y lo de "viva" no es metafórico: todas estas bacterias son autotrofas, es decir, tienen la capacidad de alimentarse a sí mismas. Son seres vivos dentro de una cueva.

 

Dentro de sus cámaras, salones y galerías, entre colores azulados, rojos, amarillos, púrpuras -producto de la mineralización- evoluciona la vida por aislamiento. La diversidad natural que hay en los tepuyes (insectos, plantas, aves) sólo existe ahí.

 

Vergara arriesga a decir que en estas formaciones podría estar la "génesis del planeta".

 

Fuente:  bbc.co.uk

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