Estudio: Demuestran que educación influye en reducción de mortalidad materna en partos

La investigación fue realizada especialmente a las chilenas.

Sábado 5 de mayo de 2012 a las 23:39 horas

Tendencias

Un análisis científico de cincuenta años de datos sobre mortalidad materna durante el embarazo y parto en Chile reveló que el factor más importante en la disminución de la misma es el nivel educacional de las mujeres.

 

La investigación fue realizada por un grupo de científicos chilenos y estadounidenses pertenecientes a la Iniciativa Chilena de Investigación en Mortalidad Materna (CMMRI) y publicada el viernes en la revista PLoS ONE.

 

"Educar a las mujeres las capacita para una mejor utilización de los recursos de salud existentes, incluyendo personal entrenado para el parto, lo que directamente conduce a una reducción en su riesgo de muerte durante el embarazo y el parto", de acuerdo al epidemiólogo y autor principal del estudio, doctor Elard Koch, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

 

Empleando datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile recopilados por cincuenta años (1957-2007), los autores observaron factores que presuntamente podrían afectar la mortalidad materna, tales como: años de educación, ingreso per cápita, tasa de fertilidad global, orden de nacimiento, suministro de agua potable, alcantarillado y atención del parto por personal entrenado.

 

También analizaron el efecto de políticas históricas educacionales y de salud materna, incluyendo la legislación que prohibió el aborto en Chile desde 1989, sobre la mortalidad materna.

 

Durante el período de estudio, la Razón de Mortalidad Materna o RMM (número de muertes maternas relacionadas con el embarazo dividido por el número de nacidos vivos) declinó dramáticamente 93,8%, desde 270,7 a 18,2 muertes por cada 100.000 nacidos vivos entre 1957 y 2007, haciendo de Chile un modelo a seguir para la salud materna en otros países.

 

"De hecho, durante 2008, la RMM global disminuyó nuevamente, a 16,5 por cada 100.000 nacidos vivos, posicionando a Chile como el país con la segunda menor RMM en el continente americano después de Canadá y con dos puntos menos que la RMM de Estados Unidos", expresó Koch.

 

Uno de los hallazgos más importantes es que, contrario a suposiciones largamente sostenidas, la penalización del aborto en Chile no resultó en un aumento de la mortalidad materna.

 

De hecho, después que el aborto se hiciera ilegal en 1989, la RMM continuó disminuyendo de 41,3 a 12,7 por cada 100.000 nacidos vivos (reducción del 69,2%).

 

"Definitivamente, la prohibición legal del aborto no está relacionada con las tasas globales de mortalidad materna", enfatizó Koch.

 

Dentro de las variables que influyeron en esta disminución, se encuentran factores como atención por personal de salud calificado, nutrición complementaria para embarazadas y sus hijos en centros de atención primaria y escuelas, agua potable y alcantarillado, y fertilidad.

 

Pero el factor más importante, el cual incrementó el efecto de todos los anteriores, fue el nivel educacional de las mujeres. Por cada año adicional de educación de la madre, se observó una disminución en la RMM de 29,3 por cada 100.000 nacidos vivos.

 

La imagen de Chile incluye una transición de las principales causas de muerte, junto con una disminución acelerada de la fertilidad y postergación de la maternidad.

 

Koch explicó que las causas de muerte obstétricas directas –aquellas directamente atribuibles al embarazo- fueron la norma antes de 1990. Sin embargo, a partir de entonces han sido las causas indirectas no obstétricas -enfermedades crónicas pre-existentes como la hipertensión y la diabetes, entre otras- las que se posicionaron como las más prevalentes, dificultando el descenso en la mortalidad materna.

 

"Este estudio revela la existencia de una 'paradoja de la fertilidad' en la salud materna: si bien la educación ha sido el modulador más importante que ha ayudado a Chile a alcanzar una maternidad de las más seguras en el mundo, también disminuye la fertilidad, postergando la maternidad excesivamente, y colocando a las madres en riesgo debido a su edad más avanzada", expresó Koch.

 

Así, un problema emergente en muchos países "no es cuántos hijos una madre tiene, sino cuándo los tiene, especialmente el primero de ellos", concluyó el doctor.

 

upi/so

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